Ir al contenido principal

Comprendiendo las casas astrológicas



Hola chichis!!! Como me he propuesto hacer una serie de artículos de astrología para principiantes, hoy os hablo de las casas astrológicas. No olvidéis los consejos que os di sobre cómo estudiar astrología para que no os volváis locas con tanta información. De todas formas, ya sabéis que tenéis a vuestra disposición la página inicial de astrología para principiantes, donde encontraréis un índice de cosas fundamentales en el abecedario astrológico. Y en astrología, ¿qué hay más fundamental que las casas?

Si no lo habéis hecho ya, os recomiendo que antes de leer sobre las casas astrológicas consultéis la división de la carta astral en hemisferios y cuadrantes. Os ayudarán mucho a comprender el motivo por el que cada casa significa lo que significa, y a comprender la astrología de forma crítica y completa. 

¿Qué representan las casas astrológicas? Ámbitos de nuestra vida. Al relacionar todas las casas como un viaje de desarrollo personal, integramos el significado de esos ámbitos de la vida en un todo, relacionándolos para comprender su importancia. Dicho esto, ¡vamos con ellas! 

Dentro de cada cuadrante astrológico hay tres casas. La primera casa de cada cuadrante es angular. La segunda, sucedente. Y la tercera cadente.

Casas angulares

La primera casa de cada cuadrante es una casa angular, porque sigue a un ángulo o cúspide: al estar asociadas a las cúspides de nuestra carta, las casas angulares representan importantes sectores de la vida, que nos fundamentan y definen. Por eso son casas que se asocian a los cimientos de nuestro carácter. Y por tanto son afines a los signos cardinales.

Son casas de inicios, en las que empezamos a ocuparnos del significado del cuadrante en el que están. Lo veréis más claro así:

La casa 1: asociada al Ascendente, indica inicios en relación al primer cuadrante, que tiene que ver con la identidad personal. Es afín a la energía del signo cardinal de fuego, Aries. Es el ámbito de nuestra penetración en el mundo, y comprende la forma que tenemos de presentarnos, de afirmarnos a nosotras mismas y de luchar por lo que queremos. También indica la manera en que iniciamos procesos personales, nuestros deseos y nuestra acción por satisfacerlos. Es la casa de "yo, primero", y también es la casa de la competitividad. 

La casa 4: asociada al Fondo del Cielo, indica inicios en relación al segundo cuadrante, que tiene que ver con la integración de la identidad personal en el entorno. Es afín a la energía del signo cardinal de agua, Cáncer. Es el ámbito de nuestras raíces, nuestro sentido de pertenencia, nuestro grupo familiar, nuestro hogar, nuestra alimentación; nuestras emociones, necesidades y anhelos más íntimos.

La casa 7: asociada al Descendente, indica inicios en relación al tercer cuadrante, que tiene que ver con las relaciones y el ámbito social. Es afín a la energía del signo cardinal de Aire, Libra. Es el ámbito de la otra, en el que entramos en relación: parejas, oponentes, audiencias... como casa opuesta a la 1, es el ámbito en el que lo que deseamos solo puede conseguirse a través de la otra persona, y esta, a su vez, solo puede cumplir sus deseos a través de nosotras. Por eso también es la casa de la diplomacia y la negociación.

La casa 10: asociada al Medio Cielo, indica inicios en relación al cuarto cuadrante, que tiene que ver con la madurez y con la integración de lo social en algo mayor. Es afín a la energía del signo cardinal de tierra, Capricornio. En oposición a la casa 4, es el ámbito de las metas, la vida pública, los objetivos, las ambiciones, la vocación, la sociedad en sentido amplio y nuestro rol en ella.

Como véis, las casas angulares empiezan procesos de cada cuadrante, pero constituyen en sí mismas un proceso conjunto de inicios que comienza con la energía cardinal de fuego en la casa 1 (asociada al Yo Deseo), sigue con la energía cardinal de agua en la casa 4 (asociada al Yo Percibo el entorno), se desarrolla con la energía cardinal de Aire en casa 7 (asociada al Nosotras Queremos) y se empieza a materializar con la energía cardinal de tierra en casa 10 (asociada al Nosotras Percibimos el mundo). 

Casas sucedentes 

La segunda casa de cada cuadrante es sucedente, porque sigue a la casa marcada por la cúspide. Es la casa en la que se desarrolla lo iniciado en la casa angular. Las casas sucedentes son afines a los signos fijos.

La casa 2: indica el máximo desarrollo del primer cuadrante, que tiene que ver con la identidad personal. Es afín a la energía del signo fijo de tierra, Tauro. Es el ámbito de la sensualidad como disfrute de nuestro propio cuerpo, y el ámbito de nuestro cuerpo como fuente de satisfacción y gusto de estar viva. También es el ámbito de nuestros talentos y posesiones materiales.

La casa 5: indica el máximo desarrollo del segundo cuadrante, que tiene que ver con la integración de la identidad personal en el entorno. Es afín a la energía del signo fijo de fuego, Leo. Es el ámbito en el que nos expresamos a nosotras mismas y nos proyectamos en el entorno, y por tanto es la casa de la creatividad artística, los hijos, la autoestima y el liderazgo. Es la casa de lo que nos gusta y disfrutamos, en la que nos proyectamos para conquistar a otros. Por eso es también la casa del romance.

La casa 8: indica el máximo desarrollo del tercer cuadrante, que tiene que ver con las relaciones y el ámbito social. Es afín a la energía del signo fijo de agua, Escorpio. En oposición a la casa 2, es el ámbito de lo que tiene otra, del cuerpo de la otra y de sus posesiones y talentos. Como tal, es la casa de la sexualidad, de la muerte (solo conocemos la muerte cuando le toca a otra), del tabú, los deseos ocultos, las pasiones reprimidas y obsesivas (como la envidia o los celos) y su depuración. También es la casa de las relaciones formalizadas, como el matrimonio o los contratos.

La casa 11: indica el máximo desarrollo del cuarto cuadrante, que tiene que ver con la madurez y con la integración de lo social en algo mayor. Es afín a la energía del signo fijo de Aire, Acuario. En oposición a la casa 5, es el ámbito en el que nos expresamos como parte de un colectivo y nos proyectamos en el entorno con un propósito común, y por tanto es la casa de los ideales, los proyectos sociales, la innovación tecnológica, la utopía y la solidaridad. Es la casa de nuestras convicciones, en la que nos proyectamos para conquistar la realidad. Por eso es también la casa de las amigas.

Como véis, las casas sucedentes desarrollan los procesos de cada cuadrante hasta su máxima expresión, pero constituyen en sí mismas un conjunto evolutivo que comprende la energía fija de tierra en la casa 2 (asociada al Yo Soy), sigue con la energía fija de fuego en la casa 5 (asociada al Yo Soy en el entorno), se desarrolla con la energía fija de Agua en casa 8 (asociada al Nosotras Somos) y acaba con la energía fija de aire en casa 11 (asociada al Nosotras Somos en el mundo). 

Casas cadentes

La tercera casa de cada cuadrante es cadente, porque da fin al proceso asociado al cuadrante. Es una casa de hibridación, que abre las puertas a a cúspide siguiente y al siguiente cuadrante. Por eso las casas cadentes son afines a los signos mutables.

La casa 3: indica la expresión abierta de lo desarrollado en el primer cuadrante, que tiene que ver con la identidad personal. Es afín a la energía del signo mutable de aire, Géminis. Es el ámbito de la conversación, el pensamiento cotidiano, la palabra, la exploración del entorno, la diversión, la pequeña aventura, la rapidez y el humor.

La casa 6: indica la expresión abierta de lo desarrollado en el segundo cuadrante, que tiene que ver con la integración de la identidad personal en el entorno. Es afín a la energía del signo mutable de tierra, Virgo. Es el ámbito en el que nos entregamos al entorno, y por tanto es la casa del trabajo, el servicio a los demás, la organización y prevención, la tarea pendiente y el pensamiento práctico. Por extensión, es la casa de los hábitos, la higiene y el cuidado de la salud. También es la casa del intelecto, del saber metódico y de lo que podemos conocer.

La casa 9: indica la expresión abierta de lo desarrollado en el tercer cuadrante, que tiene que ver con las relaciones y el ámbito social. Es afín a la energía del signo mutable de fuego, Sagitario. En oposición a la casa 3, es el ámbito del sistema de pensamiento, las creencias religiosas, los estudios superiores, la exploración del mundo, la búsqueda de experiencias, los viajes, la gran aventura, el optimismo y la visión general.

La casa 12:  indica la expresión abierta de lo desarrollado en el cuarto cuadrante, que tiene que ver con la madurez y con la integración de lo social en algo mayor. Es afín a la energía del signo mutable de agua, Piscis. En oposición a la casa 6, es el ámbito en el que nos entregamos a lo que hay más allá y nos perdemos a nosotras mismas: es la casa de lo espiritual y trascendente, de los sueños, la confusión, el engaño, los viajes largos, la renuncia, la dependencia, el altruismo, el sacrificio, el confinamiento, las artes sublimes (como la música), las adicciones y las drogas. Es la casa del misterio y de lo inconsciente. La casa de lo que no conocemos.

Como véis, las casas cadentes flexibilizan y abren los procesos de cada cuadrante para dar paso hacia el siguiente, pero constituyen en sí mismas un conjunto evolutivo que comprende la energía mutable de aire en la casa 3 (asociada al Yo Exploro), sigue con la energía mutable de tierra en la casa 6 (asociada al Yo Doy al entorno), se desarrolla con la energía mutable de fuego en casa 9 (asociada al Nosotras Exploramos) y acaba con la energía mutable de agua en casa 12 (asociada al Nosotras Damos al mundo).


El viaje evolutivo a través de las casas

Primer cuadrante: la identidad personal.
En la casa 1, angular: deseo. Ese deseo me lleva a descubrirme a mí misma.
En la casa 2, sucedente: soy. Saber quién soy me lleva a expresarme.
En la casa 3, cadente: me expreso. Al expresarme descubro mi entorno.

Segundo cuadrante: la integración del yo en el entorno.
En la casa 4, angular: percibo mi entorno. Al percibirlo descubro mi lugar en el entorno.
En la casa 5, sucedente: soy en mi entorno. Me proyecto en el entorno.
En la casa 6, cadente: me doy al entorno. Al entregarme descubro a las otras.

Tercer cuadrante: relaciones y ámbito social.
En la casa 7, angular: la otra desea. Su deseo me lleva a descubrir un nosotras.
En la casa 8, sucedente: nosotras somos nuestra relación. Relacionarnos nos lleva a expresarnos juntas.
En la casa 9, cadente: nosotras nos expresamos. Al expresarnos descubrimos nuestro propósito.

Cuarto cuadrante: la integración de lo social en algo mayor.
En la casa 10, angular: nosotras percibimos el mundo. Descubrimos nuestro lugar en él.
En la casa 11, sucedente: nosotras somos en el mundo. Nos proyectamos en el mundo.
En la casa 12, cadente: nosotras damos al mundo. Nos perdemos en la totalidad.

Y es entonces cuando el ciclo comienza de nuevo, concentrándose de nuevo en la identidad personal, en el deseo cardinal. ¿Te suena esotérico? Cuanto más esquemática sea la información, más aplicable será a cosas prácticas de la vida, créeme.

Espero que esta información os haya servido para comprender la carta astral de forma más integrada. Si queréis seguir aprendiendo cositas del abecedario astrológico, podéis hacerlo aquí. Un abrazo chichis!!!



Comentarios

  1. Muchas gracias, por tanta entrega💐💚💐

    ResponderEliminar
  2. Excelente, la felicito...super amigable y bella su pagina,me encanto su manera de explicar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, David! Es un gusto tenerte aquí. Un abrazo!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Lilith en los signos y las casas

Hola chichis!!! Tras haberos hablado sobre Lilith de forma general , os dejo el significado de Lilith por los signos y casas, y cuál es el superpoder feminista con el que inspiráis a las demás dependiendo de dónde esté en vuestra carta natal: Lilith en Aries o en casa 1 : luchas por lo que quieres con una independencia y un valor admirable. Tus deseos no son complejos ni extraordinarios, pero tu forma de realizarlos es innovadora e imparable. Al hacer eso abres caminos para todas, porque lo personal es político. Tu superpoder es tu valor y tu resiliencia. Lilith en Tauro o en casa 2 : el erotismo es tu paraíso particular. Tienes una gran capacidad para disfrutar, y una gran capacidad creativa. Confías en tu talento y deseas materializarlo, con frecuencia en forma de seguridad material. Eres muy ambiciosa, pero con razón, porque nada te queda grande. Tu superpoder es tu talento. Lilith en Géminis o en casa 3 : deseas diversidad, y huyes de los espacios angustiosamen

Planetas regentes: interpretar la carta como conjunto

Hola chichis!!! Una carta astral es un mapa complejo que podemos descifrar a lo largo de toda una vida, encontrando siempre nuevas interpretaciones. Cuando empezamos a estudiar astrología, sin embargo, la carta no parece tan elocuente... a veces, sus símbolos parecen silenciosos, o incluso limitados. Si te pasa esto, después de haber interpretado el significado de los planetas en los signos y en las casas, o incluso los aspectos que hacen entre sí, el siguiente paso es comprender las regencias planetarias. Ahí comienza la verdadera lectura de una carta. ¿Por qué? Porque estudiar los planetas regentes os permitirá leer los guiños energéticos que se hacen unos planetas a otros, y comprender mejor vuestras casas vacías: acabaréis haciendo una lectura mucho más integral de la carta. Cuáles son los planetas regentes de cada signo y casa Un planeta regente es el planeta más afín a la energía de un signo o de una casa. Se dice que es regente porque gobierna sobre los asuntos relacion

Plutón visceral: choque de voluntades

  Hola chichis!!! Ya que esta semana tenemos a Plutón muy activo, por las cuadraturas que le están haciendo los planetas en Aries, aprovecho que el clima astral se presta a ello para lanzar estas reflexiones sobre el arquetipo plutoniano .  📢 Escucha este post aquí  Tal vez pueda servir de ayuda para alguna de vosotras en este momento, pero más allá de eso, lo que hablamos aquí nos sirve también para asomarnos un poco a las complejas (y a veces sutiles) relaciones de poder que se establecen en todas las relaciones interpersonales. Relaciones de poder Las astrólogas hablamos mucho de esto al estudiar a Plutón: relaciones de poder. Pero ¿qué significa esto? Seguramente si pensamos en una persona ejerciendo dinámicas de dominio o sumisión respecto a otra, nos vienen imágenes un tanto drásticas y trágicas a la mente. Como sucede con todos los arquetipos que forman parte del lenguaje astrológico, Plutón está presente también en sutiles detalles de nuestro mundo cotidiano.  Incluso cuando e