Hola chichis!!! El Sol y Mercurio han entrado hoy en Acuario, uniéndose a Venus, Plutón y (aunque su paso por el signo sea breve) a la Luna. ¡Y en breve Marte también entrará en el signo!
Este stellium impresionante que nos acompañará durante algunas semanas en Acuario es una presentación en toda regla de los eclipses en el eje de Acuario y Leo (que empezaremos a descubrir tan pronto como en febrero) y los tránsitos poderosos de Júpiter y Plutón que se concentrarán en este eje a partir de julio.
Como sabéis, en clave astrológica el elemento Aire sería el gran protagonista de los cambios críticos de estos años, así que aquí os dejé un par de observaciones con la esperanza de que os lleven a alguna reflexión interesante. 👇
El viento es recto.
Cuando sopla a la contra solo puede atravesarse diagonal a través, como cargando una mochila invisible, entornando los ojos y abriendo camino con la frente por delante. Como si el pelo y la ropa fueran rayas quebradas alrededor del cuerpo, que distorsionan con su ruido toda voz y toda escucha.
En el otro extremo, cuando el viento sopla a favor, acelera y potencia tanto las cosas que se hace difícil controlar la velocidad y la trayectoria. Entonces nos arqueamos para atrás en resistencia, pies por delante, tratando de anticipar con ellos el borde del camino.
Cuando el viento sopla a favor amenaza con elevarnos lejos del punto de apoyo, con empujarnos arriba, lejos de este plano, para verlo todo pequeño y desde lejos. Como pájaros, astronautas o alienígenas.
Cuando el viento nos empuja hace falta concentración y reflejos: capacidad para reaccionar y esquivar lo que surja, y maña para frenar: ni en seco, para no salir disparadas por los aires, ni tan tarde que nos estrellemos precipitadamente con lo imprevisto.
También está el viento que nos da de lado, que nos desorienta completamente porque nos hace ciegas de un ojo, sordas de un oído. El viento lateral nos empuja el perfil hasta erosionarlo. Nos provoca a seguirlo o contrariarlo: fuerza nuestra trayectoria hasta encajarla en su bipolar linealidad.
🌬️ "¡O conmigo o contra mí!", parece que grita.
Los vientos de Acuario son persistentes y constantes, de idea fija; alimentan el polvo, lo hacen crecer a fuerza de pulmón, como quien invoca una galaxia, y luego lo arrojan con toda la hojarasca a los ojos preclaros de la gente. Obligan a todos a arrugar la cara, a mirar como por primera vez el mundo, a través de la rendija que dejan las pestañas.
Y cuando se impone sobre la arena, sobre las brasas o sobre el agua, levanta remolinos en resistencia: espirales rebeldes de partículas que se oponen, como abejas, a la intransigente rectitud de su soplo.
Desde 2020, cuando Acuario tuvo parte en el destino del mundo reciente, se habla de la era de Acuario. Yo no soy mucho de esos conceptos. Pero yo no ignoraría el rugido del aire ahí arriba. ⚡⚡⚡
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